Emanuel Cervantes
Poeta fiel al portal
Juega mi mente con el calor de tu recuerdo,
y se queman mis ansias con el pasar de los años,
la boca se seca y me sabe a tu cuerpo
y quedo entre un negro muladar de engaños
Yo que soñé con anidar en tu mirada,
y alimenté la ilusión de entregarme a tus sueños,
y te escribí mil poemas entre cada madrugada
como el que escribe inspirado por tus ojos trigueños
Yo que entregué mi voluntad a tu vacío,
y me colé entre los murmullos de tu pensamiento
caminé entre tu soledad aunque hacía frío
mientras mis lagrimas corrían entre los hilos de viento
Hoy permanezco entre en un rincón de mi mundo,
mirando tu cuerpo entre el abismo del pasado,
quemando ironía entre cada segundo,
sintiendo el dolor de no estar a tu lado
Y enveneno mi mente con mas ironía,
mientras flota en el aire lo que queda de mí,
y se carga mi cuerpo con hipocresía
hasta dar con tus labios que nunca entendí
Cuantas noches encarnadas en mis ojos,
cuantos momentos de locura que no volverán,
me voy recogiendo tan solo despojos
de estrellas fugaces que nunca caerán
Déjame al menos escribirte un poema,
que desahogue mi alma entre tanta oscuridad,
tu imagen es brillo que mi alma envenena
que roba mi calma y me da soledad
y se queman mis ansias con el pasar de los años,
la boca se seca y me sabe a tu cuerpo
y quedo entre un negro muladar de engaños
Yo que soñé con anidar en tu mirada,
y alimenté la ilusión de entregarme a tus sueños,
y te escribí mil poemas entre cada madrugada
como el que escribe inspirado por tus ojos trigueños
Yo que entregué mi voluntad a tu vacío,
y me colé entre los murmullos de tu pensamiento
caminé entre tu soledad aunque hacía frío
mientras mis lagrimas corrían entre los hilos de viento
Hoy permanezco entre en un rincón de mi mundo,
mirando tu cuerpo entre el abismo del pasado,
quemando ironía entre cada segundo,
sintiendo el dolor de no estar a tu lado
Y enveneno mi mente con mas ironía,
mientras flota en el aire lo que queda de mí,
y se carga mi cuerpo con hipocresía
hasta dar con tus labios que nunca entendí
Cuantas noches encarnadas en mis ojos,
cuantos momentos de locura que no volverán,
me voy recogiendo tan solo despojos
de estrellas fugaces que nunca caerán
Déjame al menos escribirte un poema,
que desahogue mi alma entre tanta oscuridad,
tu imagen es brillo que mi alma envenena
que roba mi calma y me da soledad