Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu último poema,
deja que perdure
en el tiempo.
Que trasforme mis poros
en un crisol de oro
para que quede en mis venas,
como el más preciado tesoro.
¡Tu último poema!
Que se vuelva canto firme,
en mis horas simples,
un espiral eco, en un calido recuerdo.
¡Tu último poema!
Que consuele el camino,
de mis arbustos pequeños,
de salitrosos vientos.
¡Tu último poema!