Ran Larsen
Poeta recién llegado
Es bueno saber que vuelves a sonreír
Que tienes un excelente porvenir
Nada altera tu merecida tranquilidad
Mostrando a los demás tu afectividad
Pasas tus días sin ningún desconsuelo
No has cambiado ni tu corte de pelo
De regreso en tu normal rutina
Acariciando tu rostro la brisa salina
Despiertas tranquila por las mañanas
Enfrentando el día con renovadas ganas
Desde el amanecer hasta el anochecer
Sin nada excepcional que deba acontecer
Nunca has preguntado acerca de mí existir
Si es que seguí adelante o me deje morir
Preferiste guardar silencio e ignorar
Nuestra promesa de caminar frente al altar
Si es que tienes algo de curiosidad
En mi vida gobierna la fatalidad
Leo tus cartas sin parar de anhelar
Encontrarte en la calle y poderte saludar
Por favor te ruego no lo tomes a mal
A esto le llamo plegaria celestial
No olvides que aun en mi soledad
Lo que siempre desee fue tu felicidad
Pero no he podido parar de amarte
Convirtiendo este suplicio en un arte
Transformar mi llanto en poesía
Destilando en versos la melancolía
Jamás te he mentido y eso es verdad
Te revele di mi vida toda atrocidad
Busque ser la persona que mereces
Vivir junto a ti mientras envejeces
He buscado la cura de este padecimiento
Evitar sentir por mi aborrecimiento
Tarea difícil para el que ha sido solitario
Un hombre común sin nada extraordinario
Si pretendo tu alegría mantener
Con el alba me he de desvanecer
Para odiarme tienes autorización
Tú vivirás por siempre en mi corazón.
Que tienes un excelente porvenir
Nada altera tu merecida tranquilidad
Mostrando a los demás tu afectividad
Pasas tus días sin ningún desconsuelo
No has cambiado ni tu corte de pelo
De regreso en tu normal rutina
Acariciando tu rostro la brisa salina
Despiertas tranquila por las mañanas
Enfrentando el día con renovadas ganas
Desde el amanecer hasta el anochecer
Sin nada excepcional que deba acontecer
Nunca has preguntado acerca de mí existir
Si es que seguí adelante o me deje morir
Preferiste guardar silencio e ignorar
Nuestra promesa de caminar frente al altar
Si es que tienes algo de curiosidad
En mi vida gobierna la fatalidad
Leo tus cartas sin parar de anhelar
Encontrarte en la calle y poderte saludar
Por favor te ruego no lo tomes a mal
A esto le llamo plegaria celestial
No olvides que aun en mi soledad
Lo que siempre desee fue tu felicidad
Pero no he podido parar de amarte
Convirtiendo este suplicio en un arte
Transformar mi llanto en poesía
Destilando en versos la melancolía
Jamás te he mentido y eso es verdad
Te revele di mi vida toda atrocidad
Busque ser la persona que mereces
Vivir junto a ti mientras envejeces
He buscado la cura de este padecimiento
Evitar sentir por mi aborrecimiento
Tarea difícil para el que ha sido solitario
Un hombre común sin nada extraordinario
Si pretendo tu alegría mantener
Con el alba me he de desvanecer
Para odiarme tienes autorización
Tú vivirás por siempre en mi corazón.