Nicolás Zzcko
Nicklas Trejo
Ni siquiera el sonido que sale hueco del piso,
ni mucho menos la apacible voz de tu boca,
hace que mi aflicción crezca como lo hizo,
es el órgano insensible al cual se le toca.
Melancólicamente recuerdo sensibles voces,
que salen de la mía mente instintivamente
persuadiendo a mi persona a muchos goces,
mundanos y pecaminosos que salen de repente.
Mas mi fuerza interna por amor al Bien se opone,
la fuerza más grande que cualquier hombre posee,
además del cariño puro por cualquier ser viviente,
es el amor al Espíritu que lo hace tan contundente.
Aunque la amargura empañe de gotas toxicas todo,
sí, todo en este momento, no cederé al sucio lodo,
acompaña a mi Fe la esperanza de mucha alegría,
vendrá después de esta fausta y cruel melancolía.
Oh!, melancolía dura y austera, sucia y fría que no consuela,
demacrada y sin tintes vivos, muere junto a los recuerdos míos.
Melancolía, abrázame con todas tus fuerzas, porque no te veré,
ahora estás, pero cambiará: "mis debilidades fortalezas serán"
Mientras estás conmigo calla y rodéame por un momento
mientras viene la alegría y me libra de este cruel tormento.
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