Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu voz llega serena y concluyente
y es esa voz de siempre conocida,
me llega con su son de bienvenida
fraguada con los versos de tu frente.
Tu voz tan esperada y diferente
impera en poderosa acometida,
culmina el ciclo abierto de mi vida
viajando del pasado a mi presente.
Recuerdo cuando muerto la escuchaba
dejando en mi memoria su sonido,
llorando amargamente... Dios no estaba.
Tu voz se acerca plena hasta mi oído
y todo de repente se aclaraba,
y muda ni tu misma lo has sabido.
y es esa voz de siempre conocida,
me llega con su son de bienvenida
fraguada con los versos de tu frente.
Tu voz tan esperada y diferente
impera en poderosa acometida,
culmina el ciclo abierto de mi vida
viajando del pasado a mi presente.
Recuerdo cuando muerto la escuchaba
dejando en mi memoria su sonido,
llorando amargamente... Dios no estaba.
Tu voz se acerca plena hasta mi oído
y todo de repente se aclaraba,
y muda ni tu misma lo has sabido.