gbonacci
Poeta recién llegado
Tu voz dulce tan dulce
Iluminó mi alma,
como aquel rayo de luz
que despertó al gigante de una siesta eterna.
Tu sonrisa grande y cálida
me hizo el más bello café,
aquella mañana de otoño
teñido de viejas melancolías.
Juntos imaginamos un mundo
donde nuestras tangentes se cruzarían,
en el punto donde los amantes
añoran llegar.
Y al final del día tomados de la mano
te recitaré una poesía de amor
donde los espíritus más nobles
quieran descansar.
Iluminó mi alma,
como aquel rayo de luz
que despertó al gigante de una siesta eterna.
Tu sonrisa grande y cálida
me hizo el más bello café,
aquella mañana de otoño
teñido de viejas melancolías.
Juntos imaginamos un mundo
donde nuestras tangentes se cruzarían,
en el punto donde los amantes
añoran llegar.
Y al final del día tomados de la mano
te recitaré una poesía de amor
donde los espíritus más nobles
quieran descansar.