Luigi Alonsini
Poeta recién llegado
Sin embargo estás tú, melancolía,
amiga de siempre, enemiga del alma.
melancolía que habitas en mí,
que aunque te vas, siempre vuelves.
Quiero saber hoy, melancolía,
por qué no te marchaste,
para siempre, por qué no huiste,
me partiste el corazón, melancolía.
Quizá mañana te comprenda,
entienda tus motivos, tus razones,
para inquietar el alma humana,
para arrastrarnos entre tus dedos,
entre tu nostalgia oscura.
Me costaría soportar tú angustia,
tú inquietud, tú extrañeza,
una vida entera me llevaría,
aguantarte, melancolía.
Entre tus penas, ya no estoy,
en tus amargas caricias, ya no existo,
para ti no soy más que un recuerdo,
un breve y fugaz lapso de tiempo.
Hoy te fuiste al fin, melancolía,
a tú paso un pedazo de mí, te llevaste,
una pieza insignificante, inservible,
que ya no te espera, que no te ama.
amiga de siempre, enemiga del alma.
melancolía que habitas en mí,
que aunque te vas, siempre vuelves.
Quiero saber hoy, melancolía,
por qué no te marchaste,
para siempre, por qué no huiste,
me partiste el corazón, melancolía.
Quizá mañana te comprenda,
entienda tus motivos, tus razones,
para inquietar el alma humana,
para arrastrarnos entre tus dedos,
entre tu nostalgia oscura.
Me costaría soportar tú angustia,
tú inquietud, tú extrañeza,
una vida entera me llevaría,
aguantarte, melancolía.
Entre tus penas, ya no estoy,
en tus amargas caricias, ya no existo,
para ti no soy más que un recuerdo,
un breve y fugaz lapso de tiempo.
Hoy te fuiste al fin, melancolía,
a tú paso un pedazo de mí, te llevaste,
una pieza insignificante, inservible,
que ya no te espera, que no te ama.