Childe Harold
Poeta recién llegado
Tú y Yo...
Tú y Yo, un monasterio...
Dos togas tiradas
en el suelo.
Un sirio encendido
por una llama de hielo.
Tú y yo, un momento...
Dos pieles escapándose
de los cuerpos.
Un libro prohibido
escrito con sudor y deseo.
Tú y Yo, el sufrimiento...
Dos labios que se rozan
sin llegar a darse el beso.
Un pacto sagrado
todavía esperando el sello.
Tú y Yo, dolor eterno...
Vísceras temblando
en el cementerio.
Una esencia que se funde
sin siquiera tenernos.
Tú y Yo, renaciendo...
Varios siglos delirando
a dos segundos de tu aliento.
Una historia que se escribe
sin espacio y sin tiempo.
Tú y Yo, un monasterio...
Dos túnicas blancas
arrancándose los miedos.
Una dimensión paralela,
evolución de los conceptos.
Tú y yo, un libro abierto...
Dos mundos fusionados,
materia e idea a pleno.
Un espíritu sagrado
gritando mil silencios.
Tú y Yo, un monasterio...
Dos togas tiradas
en el suelo.
Un sirio encendido
por una llama de hielo.
Tú y yo, un momento...
Dos pieles escapándose
de los cuerpos.
Un libro prohibido
escrito con sudor y deseo.
Tú y Yo, el sufrimiento...
Dos labios que se rozan
sin llegar a darse el beso.
Un pacto sagrado
todavía esperando el sello.
Tú y Yo, dolor eterno...
Vísceras temblando
en el cementerio.
Una esencia que se funde
sin siquiera tenernos.
Tú y Yo, renaciendo...
Varios siglos delirando
a dos segundos de tu aliento.
Una historia que se escribe
sin espacio y sin tiempo.
Tú y Yo, un monasterio...
Dos túnicas blancas
arrancándose los miedos.
Una dimensión paralela,
evolución de los conceptos.
Tú y yo, un libro abierto...
Dos mundos fusionados,
materia e idea a pleno.
Un espíritu sagrado
gritando mil silencios.