Leonardo Velecela
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre sueños bese tus labios
y a tu cuerpo me acople
como pieza única de tablero
creado en mis delirios por tu cuerpo
Y mi vida moribunda
floreció en la inconciencia
de tortuosa noche de deseo insano
En tu dulzura me perdí, como navegante
en el océano falso de mis anhelos
en el efímero sabor de tus labios incoloros
En tus curvas añoradas conduje cual ebrio
en caminos de muerte
hallándola y no hallándola, amándola y odiándola
Si. En tus curvas añoradas,
cuando tarde en la noche caminas frente a mi casa,
y en mis ojos te quedas prisionera
para amarnos con locura en la inconciencia
en secreto que solo tú y yo sabemos
y no sabemos y lo negamos
como lunáticos incomprendidos
por el mundo
y a tu cuerpo me acople
como pieza única de tablero
creado en mis delirios por tu cuerpo
Y mi vida moribunda
floreció en la inconciencia
de tortuosa noche de deseo insano
En tu dulzura me perdí, como navegante
en el océano falso de mis anhelos
en el efímero sabor de tus labios incoloros
En tus curvas añoradas conduje cual ebrio
en caminos de muerte
hallándola y no hallándola, amándola y odiándola
Si. En tus curvas añoradas,
cuando tarde en la noche caminas frente a mi casa,
y en mis ojos te quedas prisionera
para amarnos con locura en la inconciencia
en secreto que solo tú y yo sabemos
y no sabemos y lo negamos
como lunáticos incomprendidos
por el mundo
Leonardo V.