Etherea
Poeta fiel al portal
De prados son tus ojitos
sembrados de tierra mojada
con cánticos de azabache
y brunos destellos del alba
iluminan cada estrella
de tu mirada enmarcada.
Tus manos...¡Cómo perderse!
si, tímidas de la locura
son cautivas de mi arrullador cabello
cuando afables me demuestran su ternura.
Plácido
tu regazo me obsequia
protección de tu abrasante sonrisa
y bebo del amor que raudo emana
por los ígneos carceleros de tu risa.
Columnas que antaño forjaron
tu magna figura vigorosa
capaces de correr por darme auxilio
de rodillas me regalan una rosa.
Amor
que no me cabe en las entrañas
Llanto
si tu ausencia invade el tiempo
Bajo un recio pecho se silencia
el compás que detiene mi lamento
y hace tan fugaz cada momento
asolando mis restos de paciencia
que, una vez mas, caigo en la cuenta
de que hasta tiempo indefinido...
Te he amado.
sembrados de tierra mojada
con cánticos de azabache
y brunos destellos del alba
iluminan cada estrella
de tu mirada enmarcada.
Tus manos...¡Cómo perderse!
si, tímidas de la locura
son cautivas de mi arrullador cabello
cuando afables me demuestran su ternura.
Plácido
tu regazo me obsequia
protección de tu abrasante sonrisa
y bebo del amor que raudo emana
por los ígneos carceleros de tu risa.
Columnas que antaño forjaron
tu magna figura vigorosa
capaces de correr por darme auxilio
de rodillas me regalan una rosa.
Amor
que no me cabe en las entrañas
Llanto
si tu ausencia invade el tiempo
Bajo un recio pecho se silencia
el compás que detiene mi lamento
y hace tan fugaz cada momento
asolando mis restos de paciencia
que, una vez mas, caigo en la cuenta
de que hasta tiempo indefinido...
Te he amado.