Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Levita por estas calles acaparando miradas,
en su gorro de lana rojo anida un colibrí,
en sus guantes un sinfín de caricias para él,
hoy calza sus botas negras, las de subir a las nubes
donde le espera su amor, el frío no hiela su sonrisa
ni el brillo de sus ojos de color sígueme,
de su mirada ha nacido un libro de poemas,
con su aliento dibuja corazones entre la niebla,
carga una mochila amarilla repleta de sueños,
pasa a mi lado y quisiera abrazarla…
Ella podrías ser tú, o tú, o quizás tú…
o cualquiera de tantas, maravillosamente mágicas,
mujeres anónimas, que se cruzan por mi tiempo,
me enamoran un instante, luego siguen su camino
y yo me quedo con tres segundos de su magia.
en su gorro de lana rojo anida un colibrí,
en sus guantes un sinfín de caricias para él,
hoy calza sus botas negras, las de subir a las nubes
donde le espera su amor, el frío no hiela su sonrisa
ni el brillo de sus ojos de color sígueme,
de su mirada ha nacido un libro de poemas,
con su aliento dibuja corazones entre la niebla,
carga una mochila amarilla repleta de sueños,
pasa a mi lado y quisiera abrazarla…
Ella podrías ser tú, o tú, o quizás tú…
o cualquiera de tantas, maravillosamente mágicas,
mujeres anónimas, que se cruzan por mi tiempo,
me enamoran un instante, luego siguen su camino
y yo me quedo con tres segundos de su magia.