Tomás M. Plaza
Poeta recién llegado
[center:bb194e175a]Tú, la sirena de aguas tiernas,
te conozco bajo la luna,
bajo la espuma de un amor efervescente,
bajo la lluvia te sé,
entre mis ojos te pierdo, amor,
te encuentro delante de mis sueños
y ya no sólo te sé,
te reconstruyo de suspiros,
de tu olor, de tu mirada,
te digo amiga y compañera,
te reconozco como las madrugadas
en vela, me auxilias de tus besos,
me hierves en el cuerpo,
porque
tú, infinita entre mis manos,
conciliadora de mis pecados,
lúcida entre las tinieblas de mis pasos,
consejera mía,
hermana de mis angeles,
ángel de mi vida,
te repaso mis días, te los doy,
úsalos, quiérelos, deséchalos,
hurgo en tu cintura, en tu escultura,
hurgo en tu cuello el amor
y me sabes a luz,
a humedad, me sabes mía,
te sé y me conoces,
y nos sabemos en nosotros mismos,
porque
tú, única y perpetua,
enamorada, quieta,
permaneces en el constante
y dulce palpitar
de este corazón desenfrenado.[/center:bb194e175a]
te conozco bajo la luna,
bajo la espuma de un amor efervescente,
bajo la lluvia te sé,
entre mis ojos te pierdo, amor,
te encuentro delante de mis sueños
y ya no sólo te sé,
te reconstruyo de suspiros,
de tu olor, de tu mirada,
te digo amiga y compañera,
te reconozco como las madrugadas
en vela, me auxilias de tus besos,
me hierves en el cuerpo,
porque
tú, infinita entre mis manos,
conciliadora de mis pecados,
lúcida entre las tinieblas de mis pasos,
consejera mía,
hermana de mis angeles,
ángel de mi vida,
te repaso mis días, te los doy,
úsalos, quiérelos, deséchalos,
hurgo en tu cintura, en tu escultura,
hurgo en tu cuello el amor
y me sabes a luz,
a humedad, me sabes mía,
te sé y me conoces,
y nos sabemos en nosotros mismos,
porque
tú, única y perpetua,
enamorada, quieta,
permaneces en el constante
y dulce palpitar
de este corazón desenfrenado.[/center:bb194e175a]