Andreacorcas
Poeta recién llegado
En cámara lenta observo tu sonrisa
La misma que acaricia mi alma como una suave brisa
Un beso atrapado en la distancia
Tácito y sublime, que implora con hacerse real
Pero escurridizo escapa cada noche por aquel umbral.
Cuantas noches de hastío
Con la mirada en aquel cielo distante
Cuantas noches de frio
En aquella soledad agobiante.
Tú eres la cura que Dios envió para sanar
Mi corazón de aquella herida,
Gracias por haber tenido la desestabilizadora idea
De aparecer en mi vida.
La misma que acaricia mi alma como una suave brisa
Un beso atrapado en la distancia
Tácito y sublime, que implora con hacerse real
Pero escurridizo escapa cada noche por aquel umbral.
Cuantas noches de hastío
Con la mirada en aquel cielo distante
Cuantas noches de frio
En aquella soledad agobiante.
Tú eres la cura que Dios envió para sanar
Mi corazón de aquella herida,
Gracias por haber tenido la desestabilizadora idea
De aparecer en mi vida.