Miguel Lares
Poeta recién llegado
Tumbado en tus labios
Por la tormenta de la vida
centellan tus ojos bajo el roce,
por un delirio afinado
trémulo de pasión figurado.
Con el viejo sauz de amores
y cada mañana de dolores,
suspiro mis heridas
con las marcas tuyas adornadas.
Ven y causa frondas tremorosas
en cada noche y en cada día,
ven y dame miradas afinadas
en cada mañana y estadía.
Placéenme tus pechos
con fragancia a duraznos y perales,
arrúllenme tus caderas
con el veinte y nota de rosales.
Amor, y si vela tu risa en plata
y arpas nacen de tu aroma,
y de tu figura más grata
matan tus labios de aroma.
Por la tormenta de la vida
centellan tus ojos bajo el roce,
por un delirio afinado
trémulo de pasión figurado.
Con el viejo sauz de amores
y cada mañana de dolores,
suspiro mis heridas
con las marcas tuyas adornadas.
Ven y causa frondas tremorosas
en cada noche y en cada día,
ven y dame miradas afinadas
en cada mañana y estadía.
Placéenme tus pechos
con fragancia a duraznos y perales,
arrúllenme tus caderas
con el veinte y nota de rosales.
Amor, y si vela tu risa en plata
y arpas nacen de tu aroma,
y de tu figura más grata
matan tus labios de aroma.