Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Nos venimos reincorporando, Beni, circunstancias ajenas a mi deseo me han obligado a no poder entrar tan seguido al Portal pero sin perderlo de vista. Muchas gracias por tus palabras siempre tan acertadas y con una cuota de cariño, así lo siento yo. Que estés bien Beni. Un abrazo, amigo querido.
Te quiero porque sí, sin razones, medidas ni consciencia. Te quiero por ser el más rico sustantivo que encontré en la desesperanza de alfabeto y la desesperanza sigue a mi lado con un motivo nuevo para desesperar.
No contaré hasta mil para contenerme; aquí no entran números escritos o pensados que marquen el momento en que el recuerdo margine o ponga límites en el soñar; a pensarte a ti el más imperfecto y lo que jamás busqué para volcarme en el abrazo más perfecto que no encontraría en este mundo ni en otro y la mujer más imperfecta que soy yo, hizo que olvidaras los factores no comunes en la loca compañía de extranjera, en lo desagradable de a veces, en los enojos de siempre que odiaste o te fascinaste ante la sorpresa de lo no imaginado.
Hoy escalo en las nubes por si te veo y sí, TE VEO, cuando mi mente huye en bandolera, llega tu mirada hasta mí consumiéndome entera y tu rostro bravío, tácticas de un desconocido para apaciguar el mío, conocido.
Busco en los detalles algo que diga que fuiste, que estuviste, que te entregaste a mi cántaro como río revuelto, que lloraste -que me amaste- Sí, QUE ME AMASTE
porque uniste tus latidos a mis latidos y los sudores fueron compartidos,
hombre salvaje y corazón de mujer,
loba en celo en cada encuentro que saciabas con miradas, guitarra, voz y sentimiento -de lo otro al mismo tiempo-
Las varitas mágicas no existen, se quedaron en los cuentos de infante que tuve alguna vez pero contigo no me sirven, después de ti no me sirve nada; tampoco quiero que me sirva nada y eso de ¿olvidarte? No, es mentira todo lo que diga. Esta hembra masoquista enredó la blusa en los botones de tu camisa desgarrada, cuando entró al túnel de la existencia turbia, así te conocí, así te quise y por eso es tan importante que te quiera. -Te quiero- ¡Dios! Es tan importante Debo esperar que aclaren las aguas para ver en el fondo el alma buena que ocultas. Un día,
Ay mi ome!
El amor golpea y lo hace fuerte en tus costas, después de leerte qué puede decir uno, qué puedo yo
opinar,qué puedo pensar,sólo quiero que una sonrisa te ilumine todos los días,porque no mereces menos,
pero quiero que esa sonrisa esté porque es un reflejo transparente de alguien que en realidad
está dando que tú por él.. TE QUIERO Y LO SABES
así mismo siempre estaré apoyandote,así mismo siempre estaré diciendote también cuando No... muackkk bechos
Sí mi ome querida. muchas veces encuentro tanta madurez en tus años nuevos que me dejas sorprendida con tus consejos. Eres una gran amiga y te quiero mucho. Eso lo sabes y me honra que me brindes tu amistad. Muchas gracias por leerme y comentar, amiga. Te quiero mucho Lalita.