guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
¿Cómo te va?
Me pesan los brazos de plomo
y siento que se estiran hasta el suelo.
Siento como una cruz me parte el lomo
sin haber pecado lo suficiente.
De mi estomago brotan rosas,
y estas huelen bien como mi niñez
pero duelen con sus espinas lacrimosas
que trepan hasta mi boca.
Te hablo con mi silencio
y el viento que nace de los siete orificios
que hay en mi garganta me hacen flauta.
Me hacen flauta de carne que en vano oficio
llama a los muertos que han escapo por amor de la tumba.
No soy un ángel mas me pusiste alas,
grises alas, ni negras ni blancas.
Grises como la incertidumbre de los colores del alba
que anuncian un día sin esperanza.
Ahora los feligreses cantan, bailan
y hasta se besan febriles aprovechando a dios
para tocar a las damas prohibidas de velo virgen.
Mientras yo miro desde esta altura, desde ese domingo
en que el señor se fue de paseo sideral por toda la eternidad.
Supongo que solo me va.
Como esos árboles que están muertos
pero siguen en pie aparentando vida sin alma,
pariendo mariposas de colores
que vuelan dentro de la mar.
Me va pero no me puedo ir
hasta que se me vaya esta turbulencia de soñador.
Mar internacional, 10 de Abril del 2009
Me pesan los brazos de plomo
y siento que se estiran hasta el suelo.
Siento como una cruz me parte el lomo
sin haber pecado lo suficiente.
De mi estomago brotan rosas,
y estas huelen bien como mi niñez
pero duelen con sus espinas lacrimosas
que trepan hasta mi boca.
Te hablo con mi silencio
y el viento que nace de los siete orificios
que hay en mi garganta me hacen flauta.
Me hacen flauta de carne que en vano oficio
llama a los muertos que han escapo por amor de la tumba.
No soy un ángel mas me pusiste alas,
grises alas, ni negras ni blancas.
Grises como la incertidumbre de los colores del alba
que anuncian un día sin esperanza.
Ahora los feligreses cantan, bailan
y hasta se besan febriles aprovechando a dios
para tocar a las damas prohibidas de velo virgen.
Mientras yo miro desde esta altura, desde ese domingo
en que el señor se fue de paseo sideral por toda la eternidad.
Supongo que solo me va.
Como esos árboles que están muertos
pero siguen en pie aparentando vida sin alma,
pariendo mariposas de colores
que vuelan dentro de la mar.
Me va pero no me puedo ir
hasta que se me vaya esta turbulencia de soñador.
Mar internacional, 10 de Abril del 2009
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