Turistas borrachos
Es el momento: grita la demencia;
hermanándola toda, a tu locura.
¡Qué el mundo se condene de apatías!
mintiendo a su gobierno y a su ciencia
al fin, ninguna prisa les apura
y prefieren vivir en sus manías.
Confunden el orégano con mota
y fuman yerba buena felizmente.
Se toman la cerveza más aguada
imitando al estúpido, al idiota,
que rebota en paredes con la frente
de una manera tonta y mal actuada.
Pretenden ser los amos del planeta
y llenan nuestras playas con borrachos.
Se visten de turistas del placer
los mismos que no encuentran la bragueta
de pantalones finos y bombachos
de tanto vomitar su amanecer.
Autor: Jorge de Córdoba