Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Una puñalada a los instantes,
una lluvia seca de ausencias,
un viento del sur de levante
y algún ramo de flores secas.
Una patada hacia el desastre,
una duda sin razón a mis creencias,
otra caída siempre al levantarme
y la sal entre mis ojos cuando despiertan.
Aquel instante en el que no llegaste,
siempre ausentándome de tu presencia
como el viento que no va a ninguna parte
de tanto esconderse entre la niebla.
Un relámpago al rozarme,
un trueno al cerrar las maletas,
una escalera que ya nunca escalaste
y de nuestro amor, solo un par de frases hechas.
La ventana sin abrir donde te asomaste
en la esquina del corazón donde tantos tropiezan
y descubren que el amor no es solo amarse,
que el amor es amar aunque el amor duela.
Pero ayer, de tanto querer olvidar, sé que me olvidaste
entre el último abrazo y el primer beso a ciegas,
mientras mis uñas partidas te dibujaban en los cristales
y tus besos dormidos dejaban de tocar a mi puerta.
una lluvia seca de ausencias,
un viento del sur de levante
y algún ramo de flores secas.
Una patada hacia el desastre,
una duda sin razón a mis creencias,
otra caída siempre al levantarme
y la sal entre mis ojos cuando despiertan.
Aquel instante en el que no llegaste,
siempre ausentándome de tu presencia
como el viento que no va a ninguna parte
de tanto esconderse entre la niebla.
Un relámpago al rozarme,
un trueno al cerrar las maletas,
una escalera que ya nunca escalaste
y de nuestro amor, solo un par de frases hechas.
La ventana sin abrir donde te asomaste
en la esquina del corazón donde tantos tropiezan
y descubren que el amor no es solo amarse,
que el amor es amar aunque el amor duela.
Pero ayer, de tanto querer olvidar, sé que me olvidaste
entre el último abrazo y el primer beso a ciegas,
mientras mis uñas partidas te dibujaban en los cristales
y tus besos dormidos dejaban de tocar a mi puerta.
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