Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y ahora, al dudar de tu presencia,
no puedo medir que estés a mi lado,
y como un malvado no obtengo el perdón,
en una semana grotesca asumo que no soy,
aquel instante sé que fuiste, ahora ya no estás.
Hoy estoy ciego,
y me expulsas de tus brazos, atacas con garras
alucinas el resplandor lunar porque amas su luz.
A ella le entregas y te consumes sobrecogida por una
inquietud... con ella te fundes, eres del resplandor
de su inmenso poder...
Ella es tu amante, como el océano y sus olas y la arena donde
yaces.
Luego de la consumación me levanto y
temblequeo; tus besos abiertos descorren tu cuerpo,
igual que en el vergel donde empezamos.
Con tus besos abiertos recibimos la consumación del alba.
no puedo medir que estés a mi lado,
y como un malvado no obtengo el perdón,
en una semana grotesca asumo que no soy,
aquel instante sé que fuiste, ahora ya no estás.
Hoy estoy ciego,
y me expulsas de tus brazos, atacas con garras
alucinas el resplandor lunar porque amas su luz.
A ella le entregas y te consumes sobrecogida por una
inquietud... con ella te fundes, eres del resplandor
de su inmenso poder...
Ella es tu amante, como el océano y sus olas y la arena donde
yaces.
Luego de la consumación me levanto y
temblequeo; tus besos abiertos descorren tu cuerpo,
igual que en el vergel donde empezamos.
Con tus besos abiertos recibimos la consumación del alba.