claya
Poeta asiduo al portal
Exaltada por tus cerezos,
me sumergí hoy en tu bosque,
todo estaba repleto de ellos;
allá, acá, al fondo
miles de arboles rebosantes de cerezos
Y allí estaba yo,
sintiéndome dueña de tu bosque,
apropiándome de tu sueños, de tu irrealidad,
tus fantasías, de las aves que sobre tu cabeza revolotean
Ahora tus cerezos son míos, tu bosque tiene dueña,
ya la bandada de pajaritos van conmigo,
y sin llegar a ser la domadora de aves,
ellos me aceptaron como dueña de tu bosque
Pero ya no es tu bosque es el mio,
allí me bañare desnuda como tu,
allí saciare mi sed de las cerezas,
mi necesidad de alimento,
mi derecho a ser natural,
a vivir entre árboles, frutos y pájaros
Y ni uno de tus intentos por penetrar a tu bosque, hará salir
a la sedienta mujer que se adueño de todo; la hierba, la tierra,
Y aunque la angustia de tu alma me conmueva,
olvidaras que algún día fue tuyo
e inclinándote a la tierra me harás dueña tu de el
y continuarás tu ronda hacia otros bosques.
me sumergí hoy en tu bosque,
todo estaba repleto de ellos;
allá, acá, al fondo
miles de arboles rebosantes de cerezos
Y allí estaba yo,
sintiéndome dueña de tu bosque,
apropiándome de tu sueños, de tu irrealidad,
tus fantasías, de las aves que sobre tu cabeza revolotean
Ahora tus cerezos son míos, tu bosque tiene dueña,
ya la bandada de pajaritos van conmigo,
y sin llegar a ser la domadora de aves,
ellos me aceptaron como dueña de tu bosque
Pero ya no es tu bosque es el mio,
allí me bañare desnuda como tu,
allí saciare mi sed de las cerezas,
mi necesidad de alimento,
mi derecho a ser natural,
a vivir entre árboles, frutos y pájaros
Y ni uno de tus intentos por penetrar a tu bosque, hará salir
a la sedienta mujer que se adueño de todo; la hierba, la tierra,
Y aunque la angustia de tu alma me conmueva,
olvidaras que algún día fue tuyo
e inclinándote a la tierra me harás dueña tu de el
y continuarás tu ronda hacia otros bosques.