<<HIPOLITO>>
Poeta asiduo al portal
Déjame tus lagrimas
en cualquiera de mis mejillas
que yo las guardare por ti
para que no las robe el aire
o para que el sol sin piedad
te las llegue a evaporar
déjame tus penas
en cualquiera de mis bolsillos
yo las arrullare
para que se duerman
entre las monedas de poco valor
y un manojo de llaves
déjame tu mirada
que esta al final
del infinito del mar
en el ocaso de la mañana
donde la luz se descompone
dejando entre abierto el cielo
para que la oscuridad ingrese.
Llévate tu nombre de mi boca
malacostumbrado a repetirse
sin resistencias ni luchas
no duermas sin sueño
ni cansancio
no ames por fatiga
o la costumbre de la rutina
llévate el invierno
de la cobija que me cubre
de la lluvia que visita
de las hojas marchitas
y la nieve de la cordillera
llévate lo perfecto
lo que nunca fue herido
ni tiene cicatrices
llévate tu sonrisa
porque me esclavizas
con un fugaz beso en la mejilla.
Déjame tus horarios
el estrés de tu oficina
la inflación, el trafico
y la mala comida
deja afuera tu partida
que espere, que no la necesitas
déjame tus sensaciones
tus ojos brillosos
tu impaciencia
y lo que te delata
cuando estas enamorada
déjame al costado de tu cama
que yo vigilare tu insomnio
o el desvelo de tus dudas
si te digo que te quiero
déjame tu optimismo exacerbado
que es solo la auto negación
de admitir que algo esta malo
o no tiene solución.
en cualquiera de mis mejillas
que yo las guardare por ti
para que no las robe el aire
o para que el sol sin piedad
te las llegue a evaporar
déjame tus penas
en cualquiera de mis bolsillos
yo las arrullare
para que se duerman
entre las monedas de poco valor
y un manojo de llaves
déjame tu mirada
que esta al final
del infinito del mar
en el ocaso de la mañana
donde la luz se descompone
dejando entre abierto el cielo
para que la oscuridad ingrese.
Llévate tu nombre de mi boca
malacostumbrado a repetirse
sin resistencias ni luchas
no duermas sin sueño
ni cansancio
no ames por fatiga
o la costumbre de la rutina
llévate el invierno
de la cobija que me cubre
de la lluvia que visita
de las hojas marchitas
y la nieve de la cordillera
llévate lo perfecto
lo que nunca fue herido
ni tiene cicatrices
llévate tu sonrisa
porque me esclavizas
con un fugaz beso en la mejilla.
Déjame tus horarios
el estrés de tu oficina
la inflación, el trafico
y la mala comida
deja afuera tu partida
que espere, que no la necesitas
déjame tus sensaciones
tus ojos brillosos
tu impaciencia
y lo que te delata
cuando estas enamorada
déjame al costado de tu cama
que yo vigilare tu insomnio
o el desvelo de tus dudas
si te digo que te quiero
déjame tu optimismo exacerbado
que es solo la auto negación
de admitir que algo esta malo
o no tiene solución.