tus elixires orgánicos profundos

jose villa

Poeta que considera el portal su segunda casa
¿te acuerdas de la vez, maritza
que fui a visitarte cuando vivías en guayabitos
no lejos de la playa
en aquella casita tan cuqui
cuando llevé una botella de vodka para emborracharte
y ver si así conseguía meterte mano
-cómo te traía ganas, cabrona-
y luego tuve que ir a la tienda por leche condensada y hielo
para preparar rusos blancos
porque no te gustaba tomar el vodka solo
y un paquete de marlboro
y entonces nos pusimos a entrarle a los putos rusos
que yo me levantaba a preparar en la cocinita
con media de vodka y el resto de agua, leche y hielo
hasta que ya en punto pedo me confesaste
que andabas con la regla y no me hiciera ilusiones
de que ibas a dejar que te la metiera
y que tampoco me la ibas a chupar porque chuparla nomás así
te hacía sentir degradada a objeto sexual y bla bla bla
a lo que yo repuse que por mí no te preocuparas
que en realidad había ido a verte porque me gustaba tu forma de ser
-tu charla intelectual aderezada con alusiones a tus narco corridos favoritos-
y no porque abrigara ningún deseo de cogerte
aunque de todos modos me cobré una pequeña venganza
-claro que me importaba una mierda tu forma de ser
y ciertamente mi intención al haber ido a verte era poder pasarte por la piedra-
sirviéndote en el siguiente ruso que te preparé
en lugar de leche condensada el producto de la paja
que me hice a un lado de la barra de la cocina
mezclado con una medida doble de vodka y que por cierto
te supo "fabuloso, de lo mejor que he probado"?

sí, villa, claro que me acuerdo
¿y tú te acuerdas que antes de chingarnos el último trago
cuando ya solo quedaba en la botella un dedo de vodka
y a ti ya te andaba por largarte de mi casa
-seguramente a seguir el pedo con alguna de tus fulanas en el tijuana-
te pedí que me permitieras obsequiarte como despedida
y en agradecimiento por el buen rato que me habías hecho pasar
y los deliciosos rusos blancos degustados
un bloody mary con mi receta secreta
que yo sabía que te iba a encantar
y luego me levanté y fui a la cocina
y eché todo el vodka que quedaba en un vaso con una pizca de pimienta y otra de sal
y para rematar el ingrediente misterioso
todo lo cual revolví con un dedo que primero me metí ya sabes dónde
dejando a punto aquel brebaje que te haría exclamar
así que le hubiste dado el primer sorbo al vaso que te acerqué
"guau, te quedó de puta madre el puto bloody merys"
para luego terminar empujándote el resto gaznate abajo de un solo trancazo?

¿quieres que te diga lo que le eché al puto vodka en lugar del jugo de tomate?



.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba