Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya no quiero escuchar lo que me digas
que siempre me señales de culpable,
me acusas de ser todo un miserable
y me pones en mal con tus amigas.
No soporto una más de tus intrigas
de a poco se me agota la cordura
lentamente se asoma la locura
y a verte con rencor, es que me obligas.
No pienso molestarte, lo prometo
prosigue felizmente tu camino,
hagamos del adiós, algo discreto.
No quiero parecer un ser mezquino
y voy a confesarte mi secreto
amarte, me lo impuso el ser divino.
que siempre me señales de culpable,
me acusas de ser todo un miserable
y me pones en mal con tus amigas.
No soporto una más de tus intrigas
de a poco se me agota la cordura
lentamente se asoma la locura
y a verte con rencor, es que me obligas.
No pienso molestarte, lo prometo
prosigue felizmente tu camino,
hagamos del adiós, algo discreto.
No quiero parecer un ser mezquino
y voy a confesarte mi secreto
amarte, me lo impuso el ser divino.