Lope
Poeta adicto al portal
En tu boca el descaro de besarme
y en la mía un placer incomparable.
Te amo hermosa mujer pétalos plateados,
que viajan a la luna tirando dados.
Es que tienes ese son tan prendido,
ese verso perdido que me mueve.
Esa nube que sube sin motor
y a mí me tienes en todos los sentidos.
Viajo cada segundo alrededor del mundo,
pues con imaginarte creo paisajes inimaginables.
Cierro los ojos y te encuentro infranqueable
que me vuelve vagabundo en tu pensamiento.
Cada día te diviso en mi cielo,
en pleno día, de noche y de madrugada.
Cada día recuerdo el aroma de tu pelo
y la fuerza que tiene tu mirada.
No hay centímetro donde no estés,
yo te amo con el alma y sé que me crees.
Pues tus labios rojos demuestran el frenesí,
el frenesí tan grande que siento por ti.
Tu fragancia me rodea de alegría
y tu calor olvida la distancia.
Aquí y donde sea eres amada mía,
pues por amarte me comen las ansias.
Pero hoy la guardo para mañana,
donde podré amarte en el suelo o la cama.
Podré tenerte envuelta en sabanas,
pues sé que me amas.
Como extraño esos labios rojos,
esos ojos que me vuelven loco…
y en la mía un placer incomparable.
Te amo hermosa mujer pétalos plateados,
que viajan a la luna tirando dados.
Es que tienes ese son tan prendido,
ese verso perdido que me mueve.
Esa nube que sube sin motor
y a mí me tienes en todos los sentidos.
Viajo cada segundo alrededor del mundo,
pues con imaginarte creo paisajes inimaginables.
Cierro los ojos y te encuentro infranqueable
que me vuelve vagabundo en tu pensamiento.
Cada día te diviso en mi cielo,
en pleno día, de noche y de madrugada.
Cada día recuerdo el aroma de tu pelo
y la fuerza que tiene tu mirada.
No hay centímetro donde no estés,
yo te amo con el alma y sé que me crees.
Pues tus labios rojos demuestran el frenesí,
el frenesí tan grande que siento por ti.
Tu fragancia me rodea de alegría
y tu calor olvida la distancia.
Aquí y donde sea eres amada mía,
pues por amarte me comen las ansias.
Pero hoy la guardo para mañana,
donde podré amarte en el suelo o la cama.
Podré tenerte envuelta en sabanas,
pues sé que me amas.
Como extraño esos labios rojos,
esos ojos que me vuelven loco…
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