Fina Simón
Poeta recién llegado
A mi abuela materna en El Día Internacional de la Mujer Trabajadora
"Tus Manos"
¿Qué tenían tus Manos Abuela
que estaba enamorada de ellas?,
pues eran para mi especiales,
candorosas, magistrales.
Tus Manos Abuela…
tejían como nadie la pleita
con admirable destreza
dejándome boquiabierta.
Capazos, albardas, esteras,
eran tú pan de cada día
para dar de comer
a tres hijos que tenías.
Tus Manos Abuela…
llenaban el serón de carbón
que con un burrito vendías
recorriendo las calles de Buñol.
Abuela María, María La Sarriera,
¡qué grande era tu valía!,
¡Nunca te vi cansada ni vencida,
todo en ti era armonía!
Alegría y optimismo
tu persona trasmitía.
Ejemplo de superación
y de un más noble corazón.
En el portal de tu casa
desarrollabas el oficio
y con habilidad asombrosa
terminabas a veces la tarea
quedando encerrada en ella.
Ruiseñor de los albores
entre el pueblo y la Torreta,
con tus Manos en oro esculpidas
libraste la batalla de la vida
altruista, constante y Artista.
Cuantas veces me he preguntado
¿Cómo podían tus manos, Abuela
de trazo fino y delicado
realizaban tan dura tarea?
Ágiles y poderosas cual
gaviotas blancas volando
en el bello marco dorado
del Buñol de aquellos años.
¡¡Así, mi Abuela querida,
eran para mi tus Manos!!
Fina Simón
"Tus Manos"
¿Qué tenían tus Manos Abuela
que estaba enamorada de ellas?,
pues eran para mi especiales,
candorosas, magistrales.
Tus Manos Abuela…
tejían como nadie la pleita
con admirable destreza
dejándome boquiabierta.
Capazos, albardas, esteras,
eran tú pan de cada día
para dar de comer
a tres hijos que tenías.
Tus Manos Abuela…
llenaban el serón de carbón
que con un burrito vendías
recorriendo las calles de Buñol.
Abuela María, María La Sarriera,
¡qué grande era tu valía!,
¡Nunca te vi cansada ni vencida,
todo en ti era armonía!
Alegría y optimismo
tu persona trasmitía.
Ejemplo de superación
y de un más noble corazón.
En el portal de tu casa
desarrollabas el oficio
y con habilidad asombrosa
terminabas a veces la tarea
quedando encerrada en ella.
Ruiseñor de los albores
entre el pueblo y la Torreta,
con tus Manos en oro esculpidas
libraste la batalla de la vida
altruista, constante y Artista.
Cuantas veces me he preguntado
¿Cómo podían tus manos, Abuela
de trazo fino y delicado
realizaban tan dura tarea?
Ágiles y poderosas cual
gaviotas blancas volando
en el bello marco dorado
del Buñol de aquellos años.
¡¡Así, mi Abuela querida,
eran para mi tus Manos!!
Fina Simón