prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tus mejillas son
camaleones dormidos
que, al hacerte sonreír,
están soñando que viven
en un jardín de rosas.
Camaleones que se despiertan a besos,
luego te recorren
cambiando de color
a cada instante que mis manos
siembran semillas de amor
en los poros de tu piel.
De repente transparentes.
Puedo mirar a tu alma
desenredando las venas,
mientras mi sangre recibe
a esas progenituras andantes del arco iris
con un latido de alegría.
camaleones dormidos
que, al hacerte sonreír,
están soñando que viven
en un jardín de rosas.
Camaleones que se despiertan a besos,
luego te recorren
cambiando de color
a cada instante que mis manos
siembran semillas de amor
en los poros de tu piel.
De repente transparentes.
Puedo mirar a tu alma
desenredando las venas,
mientras mi sangre recibe
a esas progenituras andantes del arco iris
con un latido de alegría.
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