Solo por un momento yo quisiera
encadenarme a ti con estos versos,
y presa de tus ojos mi palabra
quedara condenada a su universo.
Hacer que tus estrellas alumbrasen
la cárcel que a tus ojos me encadena,
cerrando entre su puerta y mi ventana
la sombra que aparece y la envenena.
Celar la infinidad de tus misterios
por su eterna armonía siempre velar,
hacer de mis palabras los luceros
que alumbren de tu luna el caminar.
Congratular contigo este universo
que tus ojos y mis versos configuran,
morder la eternidad de la figura
que forman tus miradas y mis versos.
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