Miguel Mercurio
Poeta recién llegado
Contemplando tu mirada
tan absorto me pregunto:
¿podría su luz intrínseca
arrancar de mí lo oscuro
de un solo y fugaz vistazo
como priva de su luto
una radiante luciérnaga
a la cruel noche del mundo?
¿Podría tal vez tu risa
contagiar mis labios mudos
con su cándida alegría
sentenciando sin indulto
a este temor que me invade
y se adueña de mi pulso?
Son tu mirada y tu risa
unos misterios profundos,
la sublime creación
de todos los dioses juntos.
Ante mi mortal presencia
el enigmático dúo
donde hallo toda respuesta
cuando tú y yo somos uno.
tan absorto me pregunto:
¿podría su luz intrínseca
arrancar de mí lo oscuro
de un solo y fugaz vistazo
como priva de su luto
una radiante luciérnaga
a la cruel noche del mundo?
¿Podría tal vez tu risa
contagiar mis labios mudos
con su cándida alegría
sentenciando sin indulto
a este temor que me invade
y se adueña de mi pulso?
Son tu mirada y tu risa
unos misterios profundos,
la sublime creación
de todos los dioses juntos.
Ante mi mortal presencia
el enigmático dúo
donde hallo toda respuesta
cuando tú y yo somos uno.