atlantico.30
Poeta recién llegado
Mientras el ocaso se fragua distante,
la brisa se calma ante tan bella huida;
la luna, menguante, despierta a la vida.
Vuelve un marinero de la mar al vino,
de su cuerpo varado sale un suspiro.
En su antigua canasta, botín de plata
mientras habla a la luna, amarras ata.
Es dichoso hasta que de allí saliendo,
el murmullo de la tierra le desconsuela;
imagina de nuevo su barca partiendo,
su redes caladas, reflejo de estrellas.
De tus ojos de mar recojo el instante.
la brisa se calma ante tan bella huida;
la luna, menguante, despierta a la vida.
Vuelve un marinero de la mar al vino,
de su cuerpo varado sale un suspiro.
En su antigua canasta, botín de plata
mientras habla a la luna, amarras ata.
Es dichoso hasta que de allí saliendo,
el murmullo de la tierra le desconsuela;
imagina de nuevo su barca partiendo,
su redes caladas, reflejo de estrellas.
De tus ojos de mar recojo el instante.
::