Sommbras
Poeta adicto al portal
.
Tus ojos.
Gaitas del tornado.
Nervios del horizonte.
Ojos, fiel brote,
relámpagos del día,
chispa, el roce.
Ojos marineros vitáceos,
¡prestadme vuestra voz!
Ojos rapaces,
¡deshaced en el lago
el vuelo del águila!
Tus ojos.
Pepitas del cielo.
Basílica de la esperanza.
Chinchetas torpes.
Ojos de pupilas cangrejadas.
También yo quisiera
desandar mi camino.
Tus ojos.
Gardenias ciudadanas.
Poliedros selváticos.
Fantasmas del paisaje.
Tus ojos.
Peines de la sombra.
Dibujo del silencio.
Garza encantada.
Ojos humosos,
mantened encendida
la llama de mi pecho.
Tus ojos.
Cárceles de los pinos.
Manto estrellado.
Toldo del lago.
Ojos en paz,
la careta de tus ojos,
yo sé de cenizas bajo las trufas.
¡Velad, ojos, velad!
Hay que pacer el ensueño de Cristo.
Jamás duermen los lotos.
Poca o mucha,
el ojo es siempre verdad,
lleva en la luz su reino.
Tus ojos.
Riendas de la barda.
Edecanes del beso.
Brújulas del agua.
Tus ojos, una ternura
en las tardes escondidas.
¿Dónde tienen tus ojos su esqueleto?
Tus ojos -como las olas
tras tanto mirar y girar
son otros.
Después de sus ojos, sus ojos.
Hubo un tiempo para mudar el clima.
Para existir color café.
Sus ojos.
A la hora que son, regresan, naciendo.
Soy sus ojos que son tártaro y nirvana.
Cómo me duele amor
manchar tus ojos
en estas tintas.
Sus ojos,
¡Cuán luz en las vocecillas de sus sombras!
..
.
Chus
.
Tus ojos.
Gaitas del tornado.
Nervios del horizonte.
Ojos, fiel brote,
relámpagos del día,
chispa, el roce.
Ojos marineros vitáceos,
¡prestadme vuestra voz!
Ojos rapaces,
¡deshaced en el lago
el vuelo del águila!
Tus ojos.
Pepitas del cielo.
Basílica de la esperanza.
Chinchetas torpes.
Ojos de pupilas cangrejadas.
También yo quisiera
desandar mi camino.
Tus ojos.
Gardenias ciudadanas.
Poliedros selváticos.
Fantasmas del paisaje.
Tus ojos.
Peines de la sombra.
Dibujo del silencio.
Garza encantada.
Ojos humosos,
mantened encendida
la llama de mi pecho.
Tus ojos.
Cárceles de los pinos.
Manto estrellado.
Toldo del lago.
Ojos en paz,
la careta de tus ojos,
yo sé de cenizas bajo las trufas.
¡Velad, ojos, velad!
Hay que pacer el ensueño de Cristo.
Jamás duermen los lotos.
Poca o mucha,
el ojo es siempre verdad,
lleva en la luz su reino.
Tus ojos.
Riendas de la barda.
Edecanes del beso.
Brújulas del agua.
Tus ojos, una ternura
en las tardes escondidas.
¿Dónde tienen tus ojos su esqueleto?
Tus ojos -como las olas
tras tanto mirar y girar
son otros.
Después de sus ojos, sus ojos.
Hubo un tiempo para mudar el clima.
Para existir color café.
Sus ojos.
A la hora que son, regresan, naciendo.
Soy sus ojos que son tártaro y nirvana.
Cómo me duele amor
manchar tus ojos
en estas tintas.
Sus ojos,
¡Cuán luz en las vocecillas de sus sombras!
..
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Chus
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