No digo lo que quieres oir,
en verdad no digo nada,
para no lastimarte,
para no hacerte mal.
Eres un pequeño príncipe,
que merece ser feliz,
que merece libertad,
que merece más de lo que yo puedo dar.
No sé si me creerías,
cuando digo que daría todo,
hasta mi propia vida,
sólo por volver a verte sonreir.
Pero ahora no ríes,
tus ojos sólo tienen tristeza,
tus ojos sólo tienen odio,
tus ojos me odian a mí.
Ahora yo te destruí,
y acá estoy, llorando,
y acá estoy, lamentando,
y acá estoy, escribiendo para ti.
-Solcito.-
en verdad no digo nada,
para no lastimarte,
para no hacerte mal.
Eres un pequeño príncipe,
que merece ser feliz,
que merece libertad,
que merece más de lo que yo puedo dar.
No sé si me creerías,
cuando digo que daría todo,
hasta mi propia vida,
sólo por volver a verte sonreir.
Pero ahora no ríes,
tus ojos sólo tienen tristeza,
tus ojos sólo tienen odio,
tus ojos me odian a mí.
Ahora yo te destruí,
y acá estoy, llorando,
y acá estoy, lamentando,
y acá estoy, escribiendo para ti.
-Solcito.-