Csavinien2016
Poeta recién llegado
Pimpollos que se erizan,
al roció de mi voz.
Y un escalofrió feroz,
tus sentidos paralizan.
Entre oreja y oreja,
los ojos se cierran.
Tus sentidos se aferran,
gozando mi lengua de abeja.
La música nos protege,
de no estallar en gemidos.
Y en cada suspiro vivido,
parte del alma se desteje.
Se cosechan en un solo ramo,
las horas que son testigo.
Cuando el amanecer mendigo,
encuentra en tu oído, un...te amo...!
al roció de mi voz.
Y un escalofrió feroz,
tus sentidos paralizan.
Entre oreja y oreja,
los ojos se cierran.
Tus sentidos se aferran,
gozando mi lengua de abeja.
La música nos protege,
de no estallar en gemidos.
Y en cada suspiro vivido,
parte del alma se desteje.
Se cosechan en un solo ramo,
las horas que son testigo.
Cuando el amanecer mendigo,
encuentra en tu oído, un...te amo...!