Henry Rodriguez Calvo
Poeta recién llegado
TUS PALABRAS....
Tus palabras son al clarear el dia
como los canticos de aves clandestinas
que se posan en mi ventana
para despertar mis sueños
y alegrar infinitamente mis mañanas.
Se confunden con el cantar de un gorrión,
o el trino de un jilguero soñador,
son tus palabras ese alimento para mi alma,
que poco a poco brindan fortaleza y candor.
Tus palabras son al atardecer como el calor
que con los rayos del sol han ido madurando en el dia,
que han dorado con su color cada espacio de mis instantes,
y que han ido saciando las angustias del corazón.
Poco a poco cada tarde aunque muera, hace que viva
en mi existencia cada bello instante de pasión junto a tus recuerdos,
como la poesia que se prolonga del libro majestuoso de la vida,
como el agua que cae del manantial.
Tus palabras son al anochecer la cuna de mis sueños,
la almohada a mis cansancios de un dia largo y ajetreado
para dar paso como un himno a tus sonrisas, tus miradas,
al cálido frio pero tibio de la noche que no me atemoriza
con su manto obscuro, por que en él encuentro dibujado
siempre tu recuerdo que me acompaña, protege y ama.
Tus palabras dan seguridad, certeza, sinceridad y base firme
para que mi corazón siga en lucha insistente sin cansancios,
por que encuentra los deseos soñados,
encuentra la respuesta,
encuentra la existencia de un puro y sincero amor,
que se desborda en la mañana, tarde y noche,
por que al final del cielo obscuro relleno de estrellas luminosas
cierro mis ojos para tomar un sueño momentáneo
y tener la esperanza que pronto nuevamente un rayo de sol
hiera mis ojos, un pajaro cante, la ventana se abra y otra
vez esté tu presencia acompañandome en el transcurso de todo el dia.
¡tus palabras son... toda tú, existencia!
Tus palabras son al clarear el dia
como los canticos de aves clandestinas
que se posan en mi ventana
para despertar mis sueños
y alegrar infinitamente mis mañanas.
Se confunden con el cantar de un gorrión,
o el trino de un jilguero soñador,
son tus palabras ese alimento para mi alma,
que poco a poco brindan fortaleza y candor.
Tus palabras son al atardecer como el calor
que con los rayos del sol han ido madurando en el dia,
que han dorado con su color cada espacio de mis instantes,
y que han ido saciando las angustias del corazón.
Poco a poco cada tarde aunque muera, hace que viva
en mi existencia cada bello instante de pasión junto a tus recuerdos,
como la poesia que se prolonga del libro majestuoso de la vida,
como el agua que cae del manantial.
Tus palabras son al anochecer la cuna de mis sueños,
la almohada a mis cansancios de un dia largo y ajetreado
para dar paso como un himno a tus sonrisas, tus miradas,
al cálido frio pero tibio de la noche que no me atemoriza
con su manto obscuro, por que en él encuentro dibujado
siempre tu recuerdo que me acompaña, protege y ama.
Tus palabras dan seguridad, certeza, sinceridad y base firme
para que mi corazón siga en lucha insistente sin cansancios,
por que encuentra los deseos soñados,
encuentra la respuesta,
encuentra la existencia de un puro y sincero amor,
que se desborda en la mañana, tarde y noche,
por que al final del cielo obscuro relleno de estrellas luminosas
cierro mis ojos para tomar un sueño momentáneo
y tener la esperanza que pronto nuevamente un rayo de sol
hiera mis ojos, un pajaro cante, la ventana se abra y otra
vez esté tu presencia acompañandome en el transcurso de todo el dia.
¡tus palabras son... toda tú, existencia!