Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se inquietan los días
en mis pupilas,
retrayendo
memorias
en las esquinas nocturnas.
Cubro mis ojos
tratando de apaciguar
temores,
que me atan
a tu boca.
Sujetándome
al por qué?
de tu espalda,
Secuestrando silencios,
deteniendo palabras.
Oídos
alejados de los ecos,
historias
en el sofá,
un café amargo.
Recuerdo tus pies,
rosadas inspiraciones,
cortándome
el aire
a media noche.
Cae la lluvia
sobre mis mejillas,
mojando cigarros
en los puentes
de mi alma.