pablo7972
Poeta que considera el portal su segunda casa
Restaurar la oscuridad
con la tinta de mis manos
en tu cara abstrusa sobre el pergamino
que el segundero enrolla y desenrolla
para ser leído en los cantos del silencio,
allí donde te gano y te pierdo,
donde traspaso la línea del suelo
y me convierto en raíz, tallo y brotes nuevos,
donde por mis dioses nazco verbo
y jalo a tierra las nubes
con el simple tirón de mi lengua
blandida entre las palabras que vierto,
atraigo los cúmulos y los cirros
las órbitas donde viajan mis epítetos,
calificativos, adverbios,
y a ti me entrego.
Nada más cerca
que atrapar el corazón
y cortarlo levemente, diestramente
para que en su carmín tapete
ruede la peonza, gire el torbellino
de mis oquedades y silencios;
por ellos hablaré
a las ventanas donde esperas
que tu fósforo se encienda
y moje
la punta de mi lengua,
ansiosa
por cobijar
el núcleo de tu tristeza.
Y mientras uno mis palmas
con el nexo del sudor que pierden
naces
en tus poemas
felina
extinta
y áurea marea,
de mi sal
eritema,
inmóvil araña
indócil
y amada fiera,
yo, que anudo mi tobillo a la liana de tu entretela
para ser amo y dueño del vértigo del funambulista
sobre el desliado hilo
de tus cabellos en pretendida trenza,
dejaré morder mis pétalos y carpelo
por tus quelíceros
en sana y mórbida complacencia.
Última edición: