luis mantilla
Poeta recién llegado
Tus senos
incólumes veneran su ingenuidad,
tibios aun evalúan mis labios,
aceptan su hermosura y repudian el miedo,
acuño en ellos mi deseo,
dóciles a la tendencia de mis besos
lentamente exhalan pasión.
El pestañeo encendido de tus ojos verdes,
insisten embravecidos más excitación;
descubro tus pezones de rosado epifanía,
fino y jubiloso encaje,
me impregno de su néctar dulzuroso,
insisto con tus muslos ¡Mendigas por mi piel!
Erigidas en el podio del ensueño,
tus senos llegaron a mí.
Luis Mantilla (luman)
incólumes veneran su ingenuidad,
tibios aun evalúan mis labios,
aceptan su hermosura y repudian el miedo,
acuño en ellos mi deseo,
dóciles a la tendencia de mis besos
lentamente exhalan pasión.
El pestañeo encendido de tus ojos verdes,
insisten embravecidos más excitación;
descubro tus pezones de rosado epifanía,
fino y jubiloso encaje,
me impregno de su néctar dulzuroso,
insisto con tus muslos ¡Mendigas por mi piel!
Erigidas en el podio del ensueño,
tus senos llegaron a mí.
Luis Mantilla (luman)