vida. tienes sangre en las manos.
no olvidaste el sabor de los días.
nunca vi unos ojos tan serenos.
tan hechos para atravesarlo todo.
tan capaces de estar en silencio
y gritar enteras rachas de viento.
vida. tu aliento dormido ha dejado en el colchón playas de lágrimas de musa esperando una marea.
como una extraña estela en el cielo, una estrella fugaz que es fugaz millones de veces ante mis ojos
como un surco curvo en el cielo
que me da aire nuevo.
aire profundo hecho para llenar la sangre de vida.
que me dice "adelante, nos quedan muchos caminos aun por crear"
y dormida veo en tus labios que se aprietan y se relajan, en tus ojos prietos, en tus suspiros en sueños... y dormida veo en ti un universo entero de comienzos que empezamos y dejamos a medias y que se tejen con sonrisas en momentos extraños en los puntos medios,
molestando a los transeuntes por la calle que no nos entienden porque no quieren, porque estarse quietos, tumbados en el suelo, para nosotros fue digno de sonrisas rebeldes.
Sonrisas rebeldes de esas tuyas que estallan en mis manos y en mis labios y que yo nunca acabo de entender del todo porqué nunca antes había visto una sonrisa de esas tuyas tan rebelde, y jamás la quiero volver a ver si no es digna de una musa y salida de tus labios.
Y es que durante las vigilias del tiempo, te he visto elevar castillos de nada por los aires y luego con una sonrisa más brillante que la luna y lobuna soplarlos y arrastrarlos a ninguna parte y a todas partes, allí donde llegan tus manos
y entre sonrisas rebeldes en calles abarrotadas y gritos silenciosos en urbes de ruidos blancos
he visto sangrar sueños, silencios y noches a la Luna que nos cobija
y a vientos aciagos enmudecer a fértiles praderas de la discordia.
y dejar tan sólo brotar rebeldes semillas sin nombre, ríos silenciosos de donde nacer las musas.
y he visto en el balcón de tus suspiros a esas mismas musas elevarte el humo de la inspiración de sus cigarrillos hasta tus mismos castillos en el aire .
he visto a tu gata contemplar un cristal como quien mira un universo, como te miro a las manos y veo en ellas nebulosas de tinta a los que darás forma y luego quisquillosa, borrarás aquí o allí y yo me alegraré de que el boli te lo impida...
porqué fue una mera imperfección la que la hizo perfecta.
-
porque una sonrisa rebelde y una mirada me enmudecieron
como si hubiera visto por vez primera siendo nada más que un crío todo un universo en una noche sin luces, silencios y sonrientes musas.
no olvidaste el sabor de los días.
nunca vi unos ojos tan serenos.
tan hechos para atravesarlo todo.
tan capaces de estar en silencio
y gritar enteras rachas de viento.
vida. tu aliento dormido ha dejado en el colchón playas de lágrimas de musa esperando una marea.
como una extraña estela en el cielo, una estrella fugaz que es fugaz millones de veces ante mis ojos
como un surco curvo en el cielo
que me da aire nuevo.
aire profundo hecho para llenar la sangre de vida.
que me dice "adelante, nos quedan muchos caminos aun por crear"
y dormida veo en tus labios que se aprietan y se relajan, en tus ojos prietos, en tus suspiros en sueños... y dormida veo en ti un universo entero de comienzos que empezamos y dejamos a medias y que se tejen con sonrisas en momentos extraños en los puntos medios,
molestando a los transeuntes por la calle que no nos entienden porque no quieren, porque estarse quietos, tumbados en el suelo, para nosotros fue digno de sonrisas rebeldes.
Sonrisas rebeldes de esas tuyas que estallan en mis manos y en mis labios y que yo nunca acabo de entender del todo porqué nunca antes había visto una sonrisa de esas tuyas tan rebelde, y jamás la quiero volver a ver si no es digna de una musa y salida de tus labios.
Y es que durante las vigilias del tiempo, te he visto elevar castillos de nada por los aires y luego con una sonrisa más brillante que la luna y lobuna soplarlos y arrastrarlos a ninguna parte y a todas partes, allí donde llegan tus manos
y entre sonrisas rebeldes en calles abarrotadas y gritos silenciosos en urbes de ruidos blancos
he visto sangrar sueños, silencios y noches a la Luna que nos cobija
y a vientos aciagos enmudecer a fértiles praderas de la discordia.
y dejar tan sólo brotar rebeldes semillas sin nombre, ríos silenciosos de donde nacer las musas.
y he visto en el balcón de tus suspiros a esas mismas musas elevarte el humo de la inspiración de sus cigarrillos hasta tus mismos castillos en el aire .
he visto a tu gata contemplar un cristal como quien mira un universo, como te miro a las manos y veo en ellas nebulosas de tinta a los que darás forma y luego quisquillosa, borrarás aquí o allí y yo me alegraré de que el boli te lo impida...
porqué fue una mera imperfección la que la hizo perfecta.
-
porque una sonrisa rebelde y una mirada me enmudecieron
como si hubiera visto por vez primera siendo nada más que un crío todo un universo en una noche sin luces, silencios y sonrientes musas.