Emanuel Cervantes
Poeta fiel al portal
Tuyo,
como los mares de silencio donde flota mi nostalgia,
como las noches de locura que dejaste en mi mirada,
soy un lamento que desgarra el corazón de madrugada
y luego escapa hacia los campos de locura en mi memoria
Que triste mi suerte, repito esta historia,
creí ser mas fuerte pero el orgullo engaña,
tu voz en mi mente es un vacío que araña
y luego me ahoga entre un montón de cinismo
Y sigo atrapado, tal vez en lo mismo,
mientras poco a poco me envenenan tus besos,
y el triste recuerdo de tus labios traviesos
me quema este pecho con tu imagen latente
Dibujo tu cuerpo, jugando en mi mente,
se escucha tu voz susurrando en mi oído,
y vuelvo a sentirme tan solo y perdido,
sin razón alguna para aferrarme a la vida
Tuyo
Desde el verano aquel cuando encontré tu sonrisa,
desde el momento fugaz que perpetuaste en mi cuerpo,
soy un lamento enterrado de sangre y ceniza
que se levanta hasta el cielo anhelando tocarte
Tal vez fue descuido, quizás de mi parte,
tal vez no entendí lo que tu pecho decía,
y hoy solo me quedan las ganas de amarte
en mitad del vacío y una noche fría
Quisiera seguirte mas se que aun no puedo,
las noches me saben a lastre sin ti,
y desde que te fuiste lo intento y no puedo,
no puedo olvidar que luché y te perdí
como los mares de silencio donde flota mi nostalgia,
como las noches de locura que dejaste en mi mirada,
soy un lamento que desgarra el corazón de madrugada
y luego escapa hacia los campos de locura en mi memoria
Que triste mi suerte, repito esta historia,
creí ser mas fuerte pero el orgullo engaña,
tu voz en mi mente es un vacío que araña
y luego me ahoga entre un montón de cinismo
Y sigo atrapado, tal vez en lo mismo,
mientras poco a poco me envenenan tus besos,
y el triste recuerdo de tus labios traviesos
me quema este pecho con tu imagen latente
Dibujo tu cuerpo, jugando en mi mente,
se escucha tu voz susurrando en mi oído,
y vuelvo a sentirme tan solo y perdido,
sin razón alguna para aferrarme a la vida
Tuyo
Desde el verano aquel cuando encontré tu sonrisa,
desde el momento fugaz que perpetuaste en mi cuerpo,
soy un lamento enterrado de sangre y ceniza
que se levanta hasta el cielo anhelando tocarte
Tal vez fue descuido, quizás de mi parte,
tal vez no entendí lo que tu pecho decía,
y hoy solo me quedan las ganas de amarte
en mitad del vacío y una noche fría
Quisiera seguirte mas se que aun no puedo,
las noches me saben a lastre sin ti,
y desde que te fuiste lo intento y no puedo,
no puedo olvidar que luché y te perdí
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