Irv Salazar
Poeta recién llegado
Desde el primer día no podía dejar de llamarte mía
O llamarme tuyo, o dejar de hablar contigo
Desde que el cielo se abrió y la luz venía a mi vida
Desde que salió de mi abrigo el calor y se metió en tu nido
Desde que te metiste o te abriste paso en mi dialéctica
O me volvía uno contigo hablando hasta verme vencido
Y fui tuyo
Y fui tuyo
Y fui tuyo con cada respiro de mis pulmones
Y el mar se volvió calmo y flotaban las burbujas que salían de mí
Y me dijiste que me querías y flotaba yo con ellas, en tus pasiones
Fuiste parte de mí
Fuiste parte de mí
Fuiste parte de mi esencia o fuiste lo mismo que yo
Pero con menos complicaciones
Y despejaste mi neblina hasta que lo vi todo claro
Desordenaste mi tumulto de vibraciones
Las hiciste calmas y me volvía el corazón tuyo
Yo no me resistía y sin querer me hundía más en tu ser
Me vi en tu mirar
Me vi en tu…
Me vi en tu ser que se reflejaba en el mío
Y ya todo cobraba por sí solo sentido
Y luego el sentido, cuando comenzaron las peleas, cambió
Pero no dejaba de verte aunque no estuvieras conmigo
Y la luna me daba paciencia pero la soledad la agotó
La soledad me quebró y tú juntaste mis pedazos
Juntaste mis pedazos
Juntaste mis pedazos
Juntaste los pedazos de mis quebrantados labios en los tuyos
cuando te vi de nuevo y todo fue luz y no había ruido
y no estaba solo de nuevo pero no estabas conmigo
estaba tu cuerpo que flotaba entre mis brazos
y te buscaba
y te buscaba
y te encontré en la misma soledad donde me había hundido
te encontraba en mis labios y en cada poro de mi piel
pero las lágrimas que no lloraste me dejaron empapado
me sentía solo
me sentía solo
me sentía
me sentía que te necesitaba y buscaste a otro
otro que no era yo y no se parecía
otro que no era mejor y no comprendía la melancolía
otro que estuvo entes pero que no quería un futuro
un futuro
un futuro
uno que rompiste y desbarataste por que lo escuchabas a él
y te hablaba pero mi voz no llegaba a tu miel
y no sabía con quién la derrochabas
y me comieron los celos, la envidia me cegaba
la envidia me segaba
la envidia me segaba
la envidia me segaba por que yo te llamaba mía
y a ese nombre tuyo tú ya no respondías
ahora eras tuya donde no quepo yo
ahora eres tuya donde el vacío me desalojó
y me dejó así mismo vacío
vacío
vacío
vacío de ti por que tú misma te me arrebatabas
y te ibas y no me llevabas
y no me llamabas tuyo como lo hiciste
y mi piel se caía y me sentía triste
y me sentía menos triste cuando regrésate
pero la tristeza no se iba por que a medias regresaste
ya no eras totalmente mía, ya no había cantares
ni poemas escribía, mi poeta antes vibrante
radiante de la luz que de tus ojos mana
que de tus ojos mana
que de tus ojos mana
que de tus ojos mana compañía pero se desvía
ya no me acompaña, ahora apenas me acaricia
y me envicia y me atormenta recordar mi mano en tu cara
mi boca en tu piel que por sí sola mis poemas recitaba
me vi en tu mirar
me vi en tu mirar
me vi en tu mirada que me regalaba ausencia.
O llamarme tuyo, o dejar de hablar contigo
Desde que el cielo se abrió y la luz venía a mi vida
Desde que salió de mi abrigo el calor y se metió en tu nido
Desde que te metiste o te abriste paso en mi dialéctica
O me volvía uno contigo hablando hasta verme vencido
Y fui tuyo
Y fui tuyo
Y fui tuyo con cada respiro de mis pulmones
Y el mar se volvió calmo y flotaban las burbujas que salían de mí
Y me dijiste que me querías y flotaba yo con ellas, en tus pasiones
Fuiste parte de mí
Fuiste parte de mí
Fuiste parte de mi esencia o fuiste lo mismo que yo
Pero con menos complicaciones
Y despejaste mi neblina hasta que lo vi todo claro
Desordenaste mi tumulto de vibraciones
Las hiciste calmas y me volvía el corazón tuyo
Yo no me resistía y sin querer me hundía más en tu ser
Me vi en tu mirar
Me vi en tu…
Me vi en tu ser que se reflejaba en el mío
Y ya todo cobraba por sí solo sentido
Y luego el sentido, cuando comenzaron las peleas, cambió
Pero no dejaba de verte aunque no estuvieras conmigo
Y la luna me daba paciencia pero la soledad la agotó
La soledad me quebró y tú juntaste mis pedazos
Juntaste mis pedazos
Juntaste mis pedazos
Juntaste los pedazos de mis quebrantados labios en los tuyos
cuando te vi de nuevo y todo fue luz y no había ruido
y no estaba solo de nuevo pero no estabas conmigo
estaba tu cuerpo que flotaba entre mis brazos
y te buscaba
y te buscaba
y te encontré en la misma soledad donde me había hundido
te encontraba en mis labios y en cada poro de mi piel
pero las lágrimas que no lloraste me dejaron empapado
me sentía solo
me sentía solo
me sentía
me sentía que te necesitaba y buscaste a otro
otro que no era yo y no se parecía
otro que no era mejor y no comprendía la melancolía
otro que estuvo entes pero que no quería un futuro
un futuro
un futuro
uno que rompiste y desbarataste por que lo escuchabas a él
y te hablaba pero mi voz no llegaba a tu miel
y no sabía con quién la derrochabas
y me comieron los celos, la envidia me cegaba
la envidia me segaba
la envidia me segaba
la envidia me segaba por que yo te llamaba mía
y a ese nombre tuyo tú ya no respondías
ahora eras tuya donde no quepo yo
ahora eres tuya donde el vacío me desalojó
y me dejó así mismo vacío
vacío
vacío
vacío de ti por que tú misma te me arrebatabas
y te ibas y no me llevabas
y no me llamabas tuyo como lo hiciste
y mi piel se caía y me sentía triste
y me sentía menos triste cuando regrésate
pero la tristeza no se iba por que a medias regresaste
ya no eras totalmente mía, ya no había cantares
ni poemas escribía, mi poeta antes vibrante
radiante de la luz que de tus ojos mana
que de tus ojos mana
que de tus ojos mana
que de tus ojos mana compañía pero se desvía
ya no me acompaña, ahora apenas me acaricia
y me envicia y me atormenta recordar mi mano en tu cara
mi boca en tu piel que por sí sola mis poemas recitaba
me vi en tu mirar
me vi en tu mirar
me vi en tu mirada que me regalaba ausencia.