jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
ya pronto dejaré este mundo
y tú te quedarás en él
seguirás con tu vida de siempre
levantándote todos los días a las 6 a.m.
para correr media hora alrededor del parque cerca de tu casa
oyendo las canciones de esa puta de shakira en el ipod
darte luego un regaderazo rápido
secarte el cuerpo y ponerte en el pelo y las orejas
arriba de los pechos y en el coño
esa especie de loción con brillitos
después echarte encima uno de esos vestidos
de algodón con estampado de flores
desayunar cualquier cosa e irte a la escuela
donde trabajas dando clases a niños de preescolar
supongo que me dedicarás de vez en cuando un pensamiento
"qué puta estupidez fue a cometer"
o a lo mejor "pobre diablo, pero yo nunca le dije que lo quería"
y que de alguna forma también te sentirás aliviada
"por fin se acabó el puto engorro
de tener que correr a esconderme cada vez que venía
y si me hallaba de oírlo decir cuánto me quería
que se suicidaría, que sin mí todo era una mierda;
cómo diablos pudo llegar a ocurrírsele
que una mujer como yo sentiría alguna clase de interés
por semejante vejestorio alcohólico
tan amargado tan carente de ilusiones
era deprimente, era un asco de tipo
el pendejo no hacía más que lloriquear y gimotear;
la próxima vez que contrate, uff,
a un tipo para que me arreglen el jardín
voy a pedir que manden un puto"
y pasado algún tiempo me olvidarás
y entonces allá arriba en la oscuridad
yo sabré seguro que la sospecha
-¿y si cortarme las venas tampoco la hace cambiar de opinión?-
el recelo que ahora me ronda por la cabeza
mientras veo irse la sangre por el colador de la bañera
-este maldito presentimiento-
no hizo más que verse confirmado
no mucho después de que yo no pudiera ya impedir
que las cosas siguieran su irrefrenable marcha
hacia el inevitable desenlace
y tú te quedarás en él
seguirás con tu vida de siempre
levantándote todos los días a las 6 a.m.
para correr media hora alrededor del parque cerca de tu casa
oyendo las canciones de esa puta de shakira en el ipod
darte luego un regaderazo rápido
secarte el cuerpo y ponerte en el pelo y las orejas
arriba de los pechos y en el coño
esa especie de loción con brillitos
después echarte encima uno de esos vestidos
de algodón con estampado de flores
desayunar cualquier cosa e irte a la escuela
donde trabajas dando clases a niños de preescolar
supongo que me dedicarás de vez en cuando un pensamiento
"qué puta estupidez fue a cometer"
o a lo mejor "pobre diablo, pero yo nunca le dije que lo quería"
y que de alguna forma también te sentirás aliviada
"por fin se acabó el puto engorro
de tener que correr a esconderme cada vez que venía
y si me hallaba de oírlo decir cuánto me quería
que se suicidaría, que sin mí todo era una mierda;
cómo diablos pudo llegar a ocurrírsele
que una mujer como yo sentiría alguna clase de interés
por semejante vejestorio alcohólico
tan amargado tan carente de ilusiones
era deprimente, era un asco de tipo
el pendejo no hacía más que lloriquear y gimotear;
la próxima vez que contrate, uff,
a un tipo para que me arreglen el jardín
voy a pedir que manden un puto"
y pasado algún tiempo me olvidarás
y entonces allá arriba en la oscuridad
yo sabré seguro que la sospecha
-¿y si cortarme las venas tampoco la hace cambiar de opinión?-
el recelo que ahora me ronda por la cabeza
mientras veo irse la sangre por el colador de la bañera
-este maldito presentimiento-
no hizo más que verse confirmado
no mucho después de que yo no pudiera ya impedir
que las cosas siguieran su irrefrenable marcha
hacia el inevitable desenlace
Última edición: