flordelis
Poeta recién llegado
Acabo de ver los libros
y lo demás,
ya guardé el dinero
ya me puse el collar,
leí con el corazón las dedicatorias
fui feliz
como una niña que encuentra una muñeca
busqué algún poema que tuviera tu letra
camuflada entre las páginas
sin éxito
sin tristeza,
es que el tiempo nos ganó la carrera.
Pedí un café con postre
en tu memoria
vi a la gente pasar durante horas,
un hombre mayor vagaba entre las mesas
una clase de portugués se desarrollaba
del lado norte junto a la puerta,
dos amigos jóvenes
se contaban sus amores a mis espaldas,
la vecina del carro ambulante
se hacía la noche vendiendo cigarros al alza,
aparcarán los carros afuera
los amigos se encontraban
se abrazaban,
un muchacho veía mujeres en Internet sin darles like
mientras le veía las piernas a la mesera,
una fiesta me aguardaba
con historia
sin expectativas
es que la vida nos paso a todos por encima.
De lejos
una luz en el cielo me dice Sí
¿Será tu sonrisa?
crece la noche de sábado
por unas horas seré de ella
siempre el desenfreno me espera.
Aquí me enciendo un cigarrillo
en este café de teatro
en la misma mesa
donde hace apenas unos días
comíamos arroz con mariscos y cerveza,
así me lo decías tú al calor de las velas:
Es que el buen amor lento se cocina
y no sabe uno
cuándo será su última cena.
y lo demás,
ya guardé el dinero
ya me puse el collar,
leí con el corazón las dedicatorias
fui feliz
como una niña que encuentra una muñeca
busqué algún poema que tuviera tu letra
camuflada entre las páginas
sin éxito
sin tristeza,
es que el tiempo nos ganó la carrera.
Pedí un café con postre
en tu memoria
vi a la gente pasar durante horas,
un hombre mayor vagaba entre las mesas
una clase de portugués se desarrollaba
del lado norte junto a la puerta,
dos amigos jóvenes
se contaban sus amores a mis espaldas,
la vecina del carro ambulante
se hacía la noche vendiendo cigarros al alza,
aparcarán los carros afuera
los amigos se encontraban
se abrazaban,
un muchacho veía mujeres en Internet sin darles like
mientras le veía las piernas a la mesera,
una fiesta me aguardaba
con historia
sin expectativas
es que la vida nos paso a todos por encima.
De lejos
una luz en el cielo me dice Sí
¿Será tu sonrisa?
crece la noche de sábado
por unas horas seré de ella
siempre el desenfreno me espera.
Aquí me enciendo un cigarrillo
en este café de teatro
en la misma mesa
donde hace apenas unos días
comíamos arroz con mariscos y cerveza,
así me lo decías tú al calor de las velas:
Es que el buen amor lento se cocina
y no sabe uno
cuándo será su última cena.