…e imaginarme contigo, aquellas noches corriendo por los montes…
y nuestra última noche de saxofón, en ese ferrocarril de los leopardos…
y aquel nuestro refugio, con la magia de una lata de sardinas;
esas calles, tras la promesa y el beso de la pantera…
y esas últimas densidades, y las últimas luces del puerto…
y la pureza de los músicos en el naufragio…
y esa isla dentro de la canción,
y ese Sol roncando entre las espesuras…
y tras las hogueras en ese altar de las gaviotas;
tras las intensas lluvias emocionales,
y los recuerdos entre los puentes…
tras esa migración patológica de los patos…