Ángel Jesús Vazquez Ménde
Poeta recién llegado
Un suspiro de amor que al aire lanza
su postrero testiminio a la Esperanza...
y te fuiste, como sol que el horizonte traga
o como vela que su llama lentamente apaga.
De dolor mi alma estremecida,
mi herido corazón amor derrama,
su amargura el pecho me proclama
y tu imagen por mis ojos retenida.
Es inútil intentar con mil razones
apagar el incendio en que me abraso,
la muerte separó dos corazones
y el mío, por si solo, es un fracaso.
Vivo, pues, mi pena y mi tristeza
alejado de mundanas vanidades,
adorando aquellas cualidades
que le daban a tu alma la belleza.
su postrero testiminio a la Esperanza...
y te fuiste, como sol que el horizonte traga
o como vela que su llama lentamente apaga.
De dolor mi alma estremecida,
mi herido corazón amor derrama,
su amargura el pecho me proclama
y tu imagen por mis ojos retenida.
Es inútil intentar con mil razones
apagar el incendio en que me abraso,
la muerte separó dos corazones
y el mío, por si solo, es un fracaso.
Vivo, pues, mi pena y mi tristeza
alejado de mundanas vanidades,
adorando aquellas cualidades
que le daban a tu alma la belleza.