• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Último adiós

Alex Pantoja

Poeta recién llegado
I

Ella estaba
a lo lejos,
en medio
de los transeúntes
que intentaban desvanecerla.
Se acercó a mí,
no dijo palabra
alguna,
pero supe que solo
había regresado
para despedirse.
Y sostuve
sus lágrimas
mientras yo intentaba
retener las mías.
Intenté contener
el temblor de mi cuerpo,
al momento que ella dio la
vuelta y se fue,
mientras los transeúntes la
borraban por
completo,
y pude darme la vuelta yo también
e irme,
pero me quedé
ahí, paralizado, sin poder decirle
ni una palabra.
Pero sabía que, aun diciéndole
algo, nada cambiaría este destino,
y me dolió no poder armarme
de valor
para decirle una última
vez "te amo",
o para al menos
decirle un último adiós...

II

La última vez que hablamos
fue con el lenguaje
de los adioses,
aunque te confieso, este
silencio de ahora pesa más
que ese último
adiós
que nos dimos.
Solo basta con mirarnos,
cómo estamos ahora,
deseando
ser como las ramas
que se encuentran
en el tronco,
pero estamos más separados
que las nubes cuando
corretean a sus nidos,
que las dispersas hojas
de los árboles
y que el cielo de la tierra.
Solo míranos queriendo
ser como éramos antes,
o sea, cuando estábamos a unos centímetros del otro,
cercanos, próximos,
y no como ahora,
que nos hundimos
en nuestras nostalgias.
 
Última edición:
I

Ella estaba
a lo lejos,
en medio
de los transeúntes
que intentaban desvanecerla.
Se acercó a mí,
no dijo palabra
alguna,
pero supe que solo
había regresado
para despedirse.
Y sostuve
sus lágrimas
mientras yo intentaba
retener las mías.
Intenté contener
el temblor de mi cuerpo,
al momento que ella dio la
vuelta y se fue,
mientras los transeúntes la
borraban por
completo,
y pude darme la vuelta yo también
e irme,
pero me quedé
ahí, paralizado, sin poder decirle
ni una palabra.
Pero sabía que, aun diciéndole
algo, nada cambiaría este destino,
y me dolió no poder armarme
de valor
para decirle una última
vez "te amo",
o para al menos
decirle un último adiós...

II

La última vez que hablamos
fue con el lenguaje
de los adioses,
aunque te confieso, este
silencio de ahora pesa más
que ese último
adiós
que nos dimos.
Solo basta con mirarnos,
cómo estamos ahora,
deseando
ser como las ramas
que se encuentran
en el tronco,
pero estamos más separados
que las nubes cuando
corretean a sus nidos,
que las dispersas hojas
de los árboles
y que el cielo de la tierra.
Solo míranos queriendo
ser como éramos antes,
o sea, cuando estábamos a unos centímetros del otro,
cercanos, próximos,
y no como ahora,
que nos hundimos
en nuestras nostalgias.
Bellas imágenes que describen el ansia de la separación. Un placer leerte.
 
I

Ella estaba
a lo lejos,
en medio
de los transeúntes
que intentaban desvanecerla.
Se acercó a mí,
no dijo palabra
alguna,
pero supe que solo
había regresado
para despedirse.
Y sostuve
sus lágrimas
mientras yo intentaba
retener las mías.
Intenté contener
el temblor de mi cuerpo,
al momento que ella dio la
vuelta y se fue,
mientras los transeúntes la
borraban por
completo,
y pude darme la vuelta yo también
e irme,
pero me quedé
ahí, paralizado, sin poder decirle
ni una palabra.
Pero sabía que, aun diciéndole
algo, nada cambiaría este destino,
y me dolió no poder armarme
de valor
para decirle una última
vez "te amo",
o para al menos
decirle un último adiós...

II

La última vez que hablamos
fue con el lenguaje
de los adioses,
aunque te confieso, este
silencio de ahora pesa más
que ese último
adiós
que nos dimos.
Solo basta con mirarnos,
cómo estamos ahora,
deseando
ser como las ramas
que se encuentran
en el tronco,
pero estamos más separados
que las nubes cuando
corretean a sus nidos,
que las dispersas hojas
de los árboles
y que el cielo de la tierra.
Solo míranos queriendo
ser como éramos antes,
o sea, cuando estábamos a unos centímetros del otro,
cercanos, próximos,
y no como ahora,
que nos hundimos
en nuestras nostalgias.
El silencio y la nostalgia junto a los recuerdos trae una profunda tristeza.

Saludos
 
Atrás
Arriba