ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre sorbos de espera bebí las horas
colapsando en el redondel de las entrañas
entonándose desde la penumbra hasta el cobrizo
acrisolando el néctar de las cañas
anegando las aguas del preludio de ambrosía...
atizando recuerdos ya dormidos.
Zarpé a los mares de conquista
en la estreches aprisionada de unos cielos
y desde ese día… un parte aguas
en que esos ojos vi,
ese paraíso interior en tus pupilas
profundo cielo... en él me vi.
Dime que en él habito,
que cuando estoy ausente
estoy más dentro de ti.
Dime que cuando los cierras los ojos
estas despierta y estamos solos
y nos amamos sin control…
que cohabitamos en un mundo
donde solo importan dos.
Eres la luz en mis tinieblas
de mis pasos mi guía cuando pierdo
la noción de estar vivo…
cuando ya no sé quien soy.
Eres la parsimonia en mi desbocado iris
la mano que aprieta sin asfixiar en la rivera del abismo
el equilibrio en la balanza que se inclina de mi costado
el acento y el punto exacto en la tonicidad
y el sentido de mis oraciones.
Eres la tolerancia de mis obstinaciones
el paradigma de saber dónde acaba
lo que nunca acaba…
la plenitud de tus lunas serán mis noches
anegadas de tormentas.
Será mi boca el deseo de un beso
o la liberación de un canto en sus últimas notas.
Eres una mirada un rocío de miel para el sediento
yo seré el que empañe de ternura…
tu último aliento.
Geber Humberto Pérez Ulín