Por los inciensos, de las garras verdes...
por el espejo del cisne,
o los patios dentro de los patios…
la estilográfica que tirita,
el muro del invierno,
los alveolos llenos de peces;
el último fulgor de expresión íntima…
por nosotros,
masticando la oración,
o rumiando el trueno…
por los tejadillos del agradecimiento,
y por la súplica, el color de melodía;
por la fresca hierba, que quema en la piel….
Por el ojo abierto en la simiente,
todos esos mares, en el ombligo desmedido.
por el espejo del cisne,
o los patios dentro de los patios…
la estilográfica que tirita,
el muro del invierno,
los alveolos llenos de peces;
el último fulgor de expresión íntima…
por nosotros,
masticando la oración,
o rumiando el trueno…
por los tejadillos del agradecimiento,
y por la súplica, el color de melodía;
por la fresca hierba, que quema en la piel….
Por el ojo abierto en la simiente,
todos esos mares, en el ombligo desmedido.