Y con esas compañías bondadosas
y esa calidez que se eleva con el café…
y mientras va marchando la tarde de sábado
y las calles ahondan en los bullicios
y tintinean las luces de las emociones
y los cipreses ensueñan con el último azul
y sugiere la orilla del río
la migración de las aves
y los remotos templos de nombres larguísimos.