D.SanJuan
Poeta recién llegado
Cubre mi cuerpo con tus dedos de niña
mientras acaricio tu remolino de seda oscuro,
que nuestros pechos entren en contacto
y que las puertas del habla
se cierren, y solo nuestras almas se unan al son del palpitar,
palpitar de un corazón roto, y un corazón con dueño.
Conozco tu situación
y ya no quiero escuchar la misma versión,
dejemos que se congele el tiempo
y la vida de nos vaya en un suspiro.
Que la existencia humana se vuelva teoría,
teoría de algún alma observando nuestro acto de ternura,
ternura que se deshace de a poco y veo tu desvanecerse,
desvanecerse como un espectro a la luz del día,
desvanecerse como este sueño.
Abro mis ojos, sigo sintiendo tu piel,
me giro y no hay nadie abrazándome,
nadie, consolando a este apenado y empolvado corazón roto,
mientras acaricio tu remolino de seda oscuro,
que nuestros pechos entren en contacto
y que las puertas del habla
se cierren, y solo nuestras almas se unan al son del palpitar,
palpitar de un corazón roto, y un corazón con dueño.
Conozco tu situación
y ya no quiero escuchar la misma versión,
dejemos que se congele el tiempo
y la vida de nos vaya en un suspiro.
Que la existencia humana se vuelva teoría,
teoría de algún alma observando nuestro acto de ternura,
ternura que se deshace de a poco y veo tu desvanecerse,
desvanecerse como un espectro a la luz del día,
desvanecerse como este sueño.
Abro mis ojos, sigo sintiendo tu piel,
me giro y no hay nadie abrazándome,
nadie, consolando a este apenado y empolvado corazón roto,