Hoy su destino, fue ser mujer.
Naturaleza despojada, de sus propios pensamientos.
Cansada ya,
de todo aquel que repudia,
su clase y su condición de nobleza.
Gritos repulsivos que sacuden su oído,
ira color grana,
Extendida por el pasillo,
¡¡Maldito fue aquel instante,
en que ella le dijo!!;
por favor.., no puedo más con este tormento,
no te ensañes mas,
no me lo merezco.
Sombría su mente,
no razona donde poder refugiarse,
Un cigarrillo sofocado,
en su piel queda inerte.
teñido por las lágrimas,
de aspirar desear a la muerte.
En su rostro,
impreso persiste el dolor.
Rendida a los impactos
marchita, se siente,
Como un clavel mancillado,
Como un niño despojado.
Solo subsiste la esperanza,
de poder sentirse libre,
si palidece su cuerpo finado.
Mujer;
Ser único y especial,
Ente insuperable, capaz de concebir una vida
Prodigio que el hombre no podrá jamás gozar.
Con temperamento o con templanza,
la mujer es siempre fiel a su instinto y a su razón.
Alma cándida y sensible,
enardece una sublime hermosura.
Dichoso aquel que se sienta un poco ella,
Afortunado, quien la sepa valorar y como a su propia vida.., querer y amar.
Su cuerpo, quizás sea magullado,
con todo aquel degenerado que se sienta con el poder,
pero su esencia,
seguirá firme e inalterable,
ante toda adversidad.
¡Mi niña!, deja ya de sollozar,
Que tú irradias el brillo,
que les falta, a quien no lo quiere valorar.!
Tú propagas esplendor,
por ser quien eres,
y hacia todas esas sombras,
que lo quisieran ostentar.
Mediante la expresión de la palabra y mi voz,
te aliento a ti, mujer;
a abrir tu alma, limpiar tu corazón y que sientas una nueva sensación,
a través del infalible amor.
Alza tu rostro esbelto,
que el mundo, se detenga a mirarte.
Que a partir de este instante,
tu esposo se llame seguridad, tu pareja valentía y tu amante libertad.
Vuelve a nacer y regresa,
a donde siempre aspiraste volver a empezar.
Como la galantería, cuando nace hermosa y deleitante.
Cultiva la ofrenda de valorar todo aquello que por miedo, renunciaste.
Concédete la gracia de colmarte,
con la sonrisa limpia de un niño, que siempre como a un hijo.., querrá amarte.
Déjate embriagar por la armonía de unas olas coquetas,
retocadas por un atardecer carmesí.
Grita un basta ya.. ,
tan rotundo y tan enorme,
que todo lo maldito estalle.
Invoca al ángel,
que te conceda el hechizo,
de embriagarte con el perfume,
del sosiego y la equidad.
Que te escuchen todas aquellas victimas desdichadas,
que no les quedan ya lamentos,
con el que poder clamar.
y exclamad todas juntas;
Al fin podemos retornar,
hacia nuestra liberación, hacia esa tan ansiada paz. ¡!
Antonio del castillo 2011-15-11
Naturaleza despojada, de sus propios pensamientos.
Cansada ya,
de todo aquel que repudia,
su clase y su condición de nobleza.
Gritos repulsivos que sacuden su oído,
ira color grana,
Extendida por el pasillo,
¡¡Maldito fue aquel instante,
en que ella le dijo!!;
por favor.., no puedo más con este tormento,
no te ensañes mas,
no me lo merezco.
Sombría su mente,
no razona donde poder refugiarse,
Un cigarrillo sofocado,
en su piel queda inerte.
teñido por las lágrimas,
de aspirar desear a la muerte.
En su rostro,
impreso persiste el dolor.
Rendida a los impactos
marchita, se siente,
Como un clavel mancillado,
Como un niño despojado.
Solo subsiste la esperanza,
de poder sentirse libre,
si palidece su cuerpo finado.
Mujer;
Ser único y especial,
Ente insuperable, capaz de concebir una vida
Prodigio que el hombre no podrá jamás gozar.
Con temperamento o con templanza,
la mujer es siempre fiel a su instinto y a su razón.
Alma cándida y sensible,
enardece una sublime hermosura.
Dichoso aquel que se sienta un poco ella,
Afortunado, quien la sepa valorar y como a su propia vida.., querer y amar.
Su cuerpo, quizás sea magullado,
con todo aquel degenerado que se sienta con el poder,
pero su esencia,
seguirá firme e inalterable,
ante toda adversidad.
¡Mi niña!, deja ya de sollozar,
Que tú irradias el brillo,
que les falta, a quien no lo quiere valorar.!
Tú propagas esplendor,
por ser quien eres,
y hacia todas esas sombras,
que lo quisieran ostentar.
Mediante la expresión de la palabra y mi voz,
te aliento a ti, mujer;
a abrir tu alma, limpiar tu corazón y que sientas una nueva sensación,
a través del infalible amor.
Alza tu rostro esbelto,
que el mundo, se detenga a mirarte.
Que a partir de este instante,
tu esposo se llame seguridad, tu pareja valentía y tu amante libertad.
Vuelve a nacer y regresa,
a donde siempre aspiraste volver a empezar.
Como la galantería, cuando nace hermosa y deleitante.
Cultiva la ofrenda de valorar todo aquello que por miedo, renunciaste.
Concédete la gracia de colmarte,
con la sonrisa limpia de un niño, que siempre como a un hijo.., querrá amarte.
Déjate embriagar por la armonía de unas olas coquetas,
retocadas por un atardecer carmesí.
Grita un basta ya.. ,
tan rotundo y tan enorme,
que todo lo maldito estalle.
Invoca al ángel,
que te conceda el hechizo,
de embriagarte con el perfume,
del sosiego y la equidad.
Que te escuchen todas aquellas victimas desdichadas,
que no les quedan ya lamentos,
con el que poder clamar.
y exclamad todas juntas;
Al fin podemos retornar,
hacia nuestra liberación, hacia esa tan ansiada paz. ¡!
Antonio del castillo 2011-15-11