Gaita
Poeta recién llegado
Al cielo gracias por haber sido tu compañero de ruta,
tu fidelidad,
tu hombro para llorar,
el secreto mejor guardado.
Pasamos otoños e inviernos juntitos
en la cama bien tapados hasta el cogote
y la calma inmensa y perdurable de nuestros dos cuerpos
pegados.
Pasamos primaveras cazando mariposas
y veranos a la brisa del atardecer, encomendando ilusiones.
Anhelos que tuvimos alguna vez
hoy son papel para la hoguera
o un plumero herido al viento.
Mas siempre te recordaré como un buen amor,
una chica hermosa y buena, que me lo entregó todo.
Un amor extraño si recuerdo,
aunque
nunca podría decir que no fui feliz con el calor de tu espíritu
payaso y bailarín.
Un amor que recordaré por el resto de todos, absolutamente
todos mis días.
tu fidelidad,
tu hombro para llorar,
el secreto mejor guardado.
Pasamos otoños e inviernos juntitos
en la cama bien tapados hasta el cogote
y la calma inmensa y perdurable de nuestros dos cuerpos
pegados.
Pasamos primaveras cazando mariposas
y veranos a la brisa del atardecer, encomendando ilusiones.
Anhelos que tuvimos alguna vez
hoy son papel para la hoguera
o un plumero herido al viento.
Mas siempre te recordaré como un buen amor,
una chica hermosa y buena, que me lo entregó todo.
Un amor extraño si recuerdo,
aunque
nunca podría decir que no fui feliz con el calor de tu espíritu
payaso y bailarín.
Un amor que recordaré por el resto de todos, absolutamente
todos mis días.